La Coopi realizó el recambio del manto filtrante de los diez módulos de los trenes de filtros de la Planta Potabilizadora de Cuesta Blanca. Esto significa que la misma podrá operar en mejores condiciones, principalmente en lo referente a la entrega de mayor volumen de agua y una eliminación del color más eficiente.
El cambio del manto filtrante representa una significativa inversión para el servicio. En cuanto a la cantidad, se trata del reemplazo de 300 toneladas de arena especial y grava. Los trabajos habían comenzado el miércoles 3 de marzo, con en el retiro del viejo manto de arena.
¿En qué consiste el filtrado y qué representa en el proceso de potabilización?
La filtración del agua, específicamente, es la separación de partículas y microorganismos indeseables, que no se han retenido en el proceso de floculación y sedimentación. Consiste en hacer pasar el agua a través de un manto granular de arena especial. La mayor o menor eficiencia de los filtros depende de las etapas anteriores, el tipo de arena que se dispone, del caudal a filtrar, del tipo de sedimento a filtrar, entre otros factores.
Villa Carlos Paz y las Comunas del Sur de Punilla hacemos uso del agua captada en el Río San Antonio y potabilizada en la planta de Cuesta Blanca. Esto significa captar agua de la superficie del río, obligando a contar con instalaciones con capacidad de resolver la principal característica del agua de origen de lluvias: turbiedad y color.
Para ello, el proceso consiste en captar y transportar por un canal de ingreso al agua cruda, pasarla por los floculadores (que aglutinan las partículas sueltas mediante la acción de químicos para que luego puedan sedimentar), luego por decantadores (donde las partículas más pesadas precipitan y así se retiran del agua), posteriormente por los trenes de filtros (compuestos de arena especial) y finalmente a una cisterna de almacenamiento, donde se realiza la desinfección.
En lo que respecta a la etapa de filtrado los resultados dependen de la calidad de la arena, por ello la arena especial que requieren los filtros se somete a estudios físico- químicos de granulometría, dureza, diámetro, minerales, materia orgánica, entre otros índices que determinan que en volumen, permite retener más partículas y realizar el lavado de dicho manto con menor frecuencia.
Esto quiere decir que no cualquier arena se puede utilizar en procesos industriales. Es por esto que previo al llenado de los filtros, se estudia pormenorizadamente el tipo de arena que permitirá un mejor proceso. En este caso, la arena indicada es arena del Río Paraná, que no contiene mica, ni demás partículas que provocarían un acolmatamiento frecuente de los trenes filtrantes.
Los módulos de filtrado de la Planta Potabilizadora fueron inaugurados en el año 2003, y la arena que contenían data de aquel entonces. Con el correr del tiempo, los granos se erosionan y los filtros se tapan con más frecuencia y esto obliga a un lavado más frecuente de los mismos. Este lavado demanda una disminución en la producción de agua y consiguientemente un menor volumen de entrega a la red.
Si bien hasta la fecha la calidad del agua entregada no ha visto alterada los parámetros exigidos en lo referente a color y turbiedad, el nuevo manto de arena aportará beneficios al proceso de potabilización, esencialmente en lo operativo.