El agua, un problema vigente para el hombre

El agua, un problema vigente para el hombre

Desde que transformó su modo de vida pasando de nómada cazador-recolector a sedentario-productor de alimentos, iniciando la vida urbana, el ser humano debió ingeniárselas para contar con el agua necesaria para satisfacer las necesidades individuales y colectivas.
A lo largo de la historia de la civilización, las diferentes culturas resolvieron el problema social del agua de acuerdo al ámbito geográfico que habitaron y al tipo de desarrollo tecnológico que poseyeron.

Hechos y cifras sobre agua y civilización

• La mayoría de las grandes civilizaciones del mundo se han desarrollado en torno al agua. Este elemento constituía un factor clave no sólo para el abastecimiento de agua dulce, sino también para la agricultura, el comercio, el transporte y los sistemas de defensa. Civilizaciones como el Imperio romano, la Civilización egipcia, el Imperio veneciano y la Dinastía de los Omeyas basaron su fundación en la facilidad de acceso al agua, ofreciendo a sus poblaciones un medio de supervivencia y de expansión.
• Hoy en día, al igual que en el pasado, el progreso humano está condicionado por los avances del conocimiento científico en el tema del agua y sus aplicaciones a través de la ingeniería y la tecnología para el bienestar de la sociedad.
• La tradición de las termas y su función social eran tan importantes en la antigua Roma que la construcción de baños públicos de gran tamaño, bajo el mandato de sucesivos emperadores romanos, era una manera de impresionar a los ciudadanos con el poder y el prestigio de sus gobernantes.
• En la antigua Roma, las aguas residuales se evacuaban mediante un sistema de alcantarillado que las vertía en la Cloaca Máxima, un antiguo arroyo que en épocas remotas (probablemente durante el siglo VI a.C.) había sido transformado en un canal de drenaje.
• Se estima que el volumen de agua distribuida en la antigua Roma se situaba en torno a 1 millón de m³ por día. Transportada al centro de la ciudad por acueductos, el agua alimentaba numerosas fuentes públicas donde se habían construido depósitos recolectores de agua. Estas fuentes abastecían de agua a la ciudad entera para diferentes fines: beber, lavarse, apagar incendios o simplemente para el disfrute de los ciudadanos.
• El primer acueducto romano fue construido en el año 312 a.C. Tres acueductos más fueron construidos durante la República para permitir la distribución de agua en el centro de la ciudad. Un rasgo característico del Imperio romano era la conexión de las ciudades a sistemas de abastecimiento de agua. Algunos vestigios del dominio que ejercían los romanos a través del agua todavía pueden apreciarse hoy en día: los acueductos de Segovia y Tarragona en España, de Estambul y de Antioquía en Turquía, de Catania en Sicilia y el Puente del Gard en el sur de Francia.
• El agua era esencial para la supervivencia de la ciudad de Roma. Cuando los godos invadieron Italia en el siglo V, una de las primeras acciones que llevaron a cabo para derrumbar las defensas de Roma fue destruir su sistema de abastecimiento de agua.
• El Río Nilo explica la alta densidad de población de esta región y diversidad cultural que siempre la han caracterizado. Las poblaciones que emigraban de las tierras áridas encontraron refugio durante los siglos a orillas del “río divino”. El Nilo proporcionaba el agua que posibilitaba la vida, permitiendo la comunicación y el riego de los cultivos. Cada año, sus crecidas fertilizaban y regeneraban las tierras con su limo.
• En la época de los Faraones, el Nilo fue venerado como una divinidad, e incluso existía una oficina encargada de medir el nivel de las crecidas con el fin de recaudar los impuestos agrícolas correspondientes. Se consideraba que cuanto mayor era el nivel de la crecida, más productiva era la tierra.
• En el desierto del norte de Perú, en los valles que se extienden desde Moche a Lambayeque, la civilización Chimú, que floreció del 750 al 1450 d.C., dependía de un sistema mejorado de canales de riego. Cuando esta zona norteña estaba en su auge, era la región más poblada de la costa andina central. Los valles fluviales y los desiertos que se extienden entre los valles eran cultivados con ayuda de redes de riego. Los canales eran acueductos empedrados o de arcilla que transportaban el agua de las montañas al desierto.

Información extraída de la publicación “Agua y Ética: Una Perspectiva Histórica” [formato PDF - 346 KB, en inglés] y de la sección Agua y Civilización del sitio web del proyecto “El Sonido de Nuestra Agua”.

Como una muestra emblemática de la sabiduría hidráulica Inca se destaca Tipón, poblado ubicado a 23 km al sudeste del Cuzco a una altitud de 3,560 msnm, ubicado en el distrito de Oropesa, provincia de Quispicanchis, fue un adoratorio mayor donde se rendía culto al agua con el cuidado y la veneración que los incas trataban a este elemento. El respeto al entorno natural y la tecnología usada para movilizar las aguas de los manantiales son un modelo de ingeniería hidráulica al servicio del hombre y la naturaleza.