El Cooperativismo como motor

El cooperativismo como motor

Seamos conscientes o no de ello, el ser humano mantiene una relación cada vez más estrecha con los recursos naturales. Los modifica, actúa sobre ellos y genera cambios que pueden favorecer la calidad de vida o poner en peligro la salubridad de la población.
En Villa Carlos Paz, la relación con los servicios básicos como son el agua potable y el sistema cloacal tiene una larga historia que se vincula con el trabajo solidario. Sin el aporte que hicieron aquellos vecinos que decidieron que el servicio de agua era un derecho de los ciudadanos y actuaron en consecuencia, muy diferente hubiese sido la calidad de vida de los pobladores de la villa y de la región. Los servicios de agua y de cloacas, constituyen un entramado indisociable que se hizo realidad gracias a un factor imprescindible: el trabajo humano cooperativo que actuó como elemento diferenciador respecto de otros servicios que se prestan en otras partes de la provincia y el país.
Detrás de cada red, de cada móvil y de cada herramienta hay un proyecto de trabajo cooperativo que permite que el río se transforme en un servicio de agua potable y que esa agua vuelva saneada al sistema hídrico. Dentro de estas prestaciones, cada actividad está enmarcada en un sistema social de gestión que utiliza a la cooperación como método. Por ende, el aporte de los socios de la COOPI a través de la tarifa es de vital relevancia para el sostenimiento de los servicios, y su participación en la gestión es lo que torna más rica la labor cooperativa.
Este andar colectivo es el que siempre identificó a la COOPI como una institución que presta servicios para los vecinos de la región con una mirada de economía solidaria, en la que el hacer cotidiano se construye con la participación de la ciudadanía. Por lo tanto, las decisiones respecto del uso de los recursos naturales y su cuidado se asume como una responsabilidad social compartida. Es esto lo que hace realidad diariamente el objetivo de “crecer cooperando”.

Agua y salud

Las enfermedades infecciosas causadas por bacterias, virus, algas tóxicas o parásitos, son el riesgo para la salud más común y difundido que lleva consigo el consumo de agua contaminada. Estas enfermedades se transmiten principalmente a través de la materia fecal.
Algunas de las enfermedades transmitidas por el agua son: Cólera, Hepatitis infecciosa, Fiebres entéricas (tifoidea y paratifoidea), Disentería bacilar, Amebiasis, Giardiasis, Cryptosporidium y afecciones cutáneas y de la mucosa.
Durante siglos, en distintas partes del mundo, las enfermedades transmitidas por el agua contaminada con materia fecal afectaron a las poblaciones, generando epidemias de consecuencias muy graves que ocasionaron en muchos casos la muerte de miles de personas.
Con las primeras acciones de saneamiento, consistentes en un tratamiento elemental de las aguas servidas, se logró revertir esta situación. Actualmente, se han desarrollado nuevas técnicas de depuración de los efluentes cloacales, eliminado y/o controlando enfermedades de transmisión hídrica ocasionadas por bacterias de origen fecal y virus, como el tifus, paratifus, disentería, cólera y hepatitis infecciosa. Asimismo, en las ciudades que poseen redes cloacales, como es el caso de Villa Carlos Paz, se logró controlar la transmisión de parásitos intestinales como amebas, giardias y helmintos (gusanos).

Arcoop

El 23 de agosto de 2002 el Gobierno Provincial entregó de manera directa a la Asociación Regional de Cooperativas de Punilla (ARCOOP) el manejo del sistema de cloacas en la cuenca norte del Lago San Roque. Por su parte la COOPI como miembro de Arcooop tuvo la tarea de realizar las obra domiciliaria en Villa Carlos Paz.
Actualmente ARCOOP está a cargo del servicio de cloacas en Villa Giardino, Huerta Grande, La Falda y Valle Hermoso.
La cuenca norte se caracteriza por contar con una infraestructura básica de saneamiento construida desde los años setenta en adelante; sin embargo, conseguir una eficiencia en el servicio cloacal implicó una serie de inversiones. Las principales acciones en la zona consistieron en reacondicionar la infraestructura e implementar la prestación y el cobro del servicio. A esto debe agregarse el efecto ordenador, ya que se anexaron al sistema cloacal vecinos que aún no estaban conectados, eliminando desagües o conexiones clandestinas.