Haciendo historia

Haciendo historia

Cuando el agua nos unió

Frente a una necesidad común, el ser humano históricamente ha buscado soluciones colectivas, se ha unido para abordar con otros la resolución de problemas y para cambiar realidades injustas.
Aunque cotidianamente no nos detengamos a pensar en esto, cada gota de agua que sale de nuestras canillas es el resultado del trabajo organizado y realizado en forma asociativa con el objetivo de mejorar la calidad de vida de la comunidad. Ese fue el horizonte que guió a la Cooperativa Integral desde su nacimiento.
La COOPI, como hoy le decimos todos, nació ligada a la prestación y el cuidado de un servicio tan esencial como el agua potable, que por ese entonces era una carencia. Dio sus primeros pasos hacia fines de la década de 1950 y se formalizó en 1963 con la fundación de la Cooperativa de Aguas Corrientes.
Aquel primer agrupamiento de vecinos se forjó en torno a la identidad de los valores cooperativos, principios que perduran hasta la actualidad.
Desde su creación fue ampliando la cantidad de asociados, los servicios y su radio de cobertura, dando respuestas a una comunidad que no ha parado de crecer en cantidad de habitantes.
Actualmente la COOPI cuenta con 43.312 socios activos que acceden no sólo al servicio de agua, sino también a los de red cloacal, gas natural, telefonía, internet, salud y actividades culturales.
Si vivís en Villa Carlos Paz, San Antonio de Arredondo, Mayu Sumaj, Villa Icho Cruz, Tala Huasi, Cuesta Blanca o Estancia Vieja, seguro formás parte de la comunidad a la que la COOPI le brinda sus servicios. Habitantes unidos por una red de servicios esenciales.

¿Habías pensado alguna vez que el agua
puede ser un motivo de unión?

El cooperativismo

En el contexto mundial, el movimiento cooperativo nació a fines del siglo XIX en pleno apogeo de la Revolución Industrial, como respuesta a la necesidad de generar un cambio económico y social frente a un sistema que sostenía relaciones sociales de explotación, individualismo e injusticia.
En ese marco, grupos de obreros se aunaron en defensa del bienestar común y la igualdad, organizándose a favor del beneficio colectivo.
En nuestro país, las primeras iniciativas cooperativistas se dieron a principios del siglo XX y, a mediados de ese siglo, el contexto sociopolítico mundial resultó propicio para el fomento de asociaciones comunitarias.