Vivimos en una cuenca hídrica

Vivimos en una cuenca hídrica

Si tomáramos conciencia de que todos habitamos dentro de una cuenca hídrica, quizás muchas de nuestras conductas se modificarían positivamente. Si pudiéramos mirar a la cuenca como una extensión de territorio que se transforma en nuestro hogar compartido: ¿no lo cuidaríamos un poco más? Entonces, pensémoslo así: como un espacio que nos incluye a los seres humanos, a nuestras actividades y a los recursos naturales de los que disponemos, fundamentalmente el agua.

La cuenca del Lago San Roque

Además de constituir una unidad desde el punto de vista hidrológico, la Cuenca del Lago San Roque, rica en accidentes topográficos y recursos naturales, posibilitó un importante desarrollo regional basado en la explotación turística.
En la actualidad, esta unidad paisajística se encuentra deteriorada, producto de un proceso de ocupación y urbanización espontáneo, desordenado y descontrolado.
La puesta en funcionamiento de las plantas de tratamiento de líquidos cloacales en la cuenca es una acción clave para el saneamiento integral, pero no la única.
El saneamiento requiere de políticas de preservación ambiental por parte del Estado y de una conciencia de conservación de los habitantes de su espacio geográfico.