Volver a ser agua II

Volver a ser agua II

La obra de cloacas forma parte de un plan de recuperación ambiental del lago San Roque y sus alrededores, con el objetivo de cerrar el círculo del cuidado del agua en la región. Luego de muchos años de recibir líquidos contaminados el lago se encuentra en estado de eutrofización, un proceso de enriquecimiento artificial de nutrientes como fósforo y nitró- geno, que ocasiona un desarrollo excesivo de algas que deterioran la calidad del agua.

Dada esta situación, recuperar el lago San Roque requiere fundamentalmente de dos procesos paralelos: el primero, tiene como objetivo remediar los problemas de eutrofización de sus aguas como consecuencia de que durante años fue depositario de los líquidos cloacales de la ciudad. Dentro de este marco el Gobierno de la Provincia instaló cuatro difusores de aire comprimido de 950 metros de longitud. Son tubos sumergidos en las aguas del San Roque entre los 20 y 35 metros de profundidad que permiten mover y mezclar las distintas capas de agua en las épocas del año donde habitualmente se intensifica la eutrofización del lago. De este modo, se evita la falta de oxígeno en las capas profundas del embalse provocada por la presencia excesiva de algas que lo consumen para su respiración.

El segundo proceso puesto en marcha radica en evitar que nuevos volcamientos de líquidos no tratados afecten el recurso hídrico. En este caso, el sistema de cloacas cumple un rol imprescindible, ya que permite la disminución drástica del aporte de nutrientes al lago –que son los elementos contaminantes- mediante el control y tratamiento de los efluentes cloacales.
Existen otras acciones necesarias para sanear de manera integral la cuenca, tales como: forestación, mantenimiento de costas, dictado de reglamentaciones y controles, entre otros mecanis- mos de restauración y protección de la cuenca.

El saneamiento se traduce en bienestar

Las cloacas inciden directamente en el desarrollo social, brindando mejores condiciones de salud y permitiendo una oferta turística de calidad. Las perspectivas ambientales desde la puesta en funcionamiento del sistema cloacal son más que prometedoras para el contexto regional cerrando el ciclo del agua: agua en estado natural que es captada y potabilizada, luego utilizada por los usuarios de la región, finalmente tratada y devuelta a su fuente en condiciones de máxima depuración. Y así el ciclo vuelve a repetirse con la intervención de la naturaleza y de la mano del hombre, que debe responsabilizarse de cuidar el recurso hídrico. La COOPI es una de las instituciones protagonistas de este aporte al saneamiento de Villa Carlos Paz y la región.

¿Cómo llegó a contaminarse el lago?

Actualmente son muy conocidos los efectos negativos que los diques tienen sobre el ambiente. Al embalsar un río se estanca su curso, no se permite el paso de los áridos (arena) y esto, sumado a la contaminación producida por el volcamiento de aguas servidas y otros residuos sin tratar, va deteriorando la calidad del agua embalsada. Nuestro lago San Roque no escapa a esta realidad, ya que es un embalse artificial creado a raíz de la construcción del paredón del dique, que tiene por objeto mantener la reserva de agua para la capital cordobesa.
Además, durante muchos años, los vecinos y visitantes de Villa Carlos Paz fuimos partícipes y afectados por la falta de saneamiento cloacal y la consecuencia más radical de esta carencia la sufrió el lago San Roque. El proceso ya es conocido: al volcamiento de líquidos cloacales sin tratar o tratados en forma deficiente a los que fue sometido el lago durante años, se sumaron los incendios en la cuenca, la tala indiscriminada, el uso del suelo sin control, los desechos de la actividad turística y los basurales a cielo abierto. Todo esto contribuyó a su deterioro.
Si bien todas las comunas de la cuenca contribuyen a la contaminación, Villa Carlos Paz, al ser la ciudad con mayor población y el centro turístico más convocante, fue quien más aportes de líquidos cloacales realizó históricamente. Gracias a la obra de cloacas, esta problemática comenzó a resolverse, aunque aún faltan acciones complementarias para que el lago goce de buena salud.